Cuesta creer que este expansivo hotel rural fuera antiguamente una pequeña finca familiar. Las obras de este proyecto se iniciaron en el 2002, transformando el hogar original en el hotel y zona de recepción, además de añadir una piscina, fuente, jardines y aparcamiento.
Cada año se han ido realizando renovaciones y aportando nuevos elementos – incluyendo dos villas aisladas, una zona chill out, un spa, templo y tienda de estilo balinés, además de un pabellón para bodas y eventos especiales – en el invierno del 2010 se incluyó el diseño de una pasarela de moda diseñada a medida. Todas estas reformas han contribuido a la creación de un hotel increíble conocido como uno de los mejores lugares para hospedarse en la isla.

